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jueves, 17 de enero de 2008

Navidad: Oferta, Demanda y Magia

comentarios

Uno de los editores de este blog, el escritor Luis Marín, que por problemas técnicos no ha podido postear por si sólo, nos envía las siguientes lineas..

Nota del autor: La siguiente columna iba a ser publicada en la edición de Diciembre del periódico Nacimentano "El Fuerte", pero no fué publicada para darle espacio a otros. Si me permito enviarla es porque creo que su contenido excede con largueza la circunstancia meramente navideña. Saludos.. y felices calores.

Navidad: Oferta, Demanda y Magia
Luis Marín


Hablar sobre el sentido de la Navidad, enarbolando la bandera del cierta necesaria espiritualidad (religiosa o no) que debiera primar sobre el apabullante consumismo, resulta pasado de moda y hasta inútil. Y ello porque todos sabemos que Chile, que ha rebajado sus niveles de pobreza y aumentado sus niveles de locura, está a pasos de incluir en sus billetes, de manera tácita o explícita, la famosa frase marcada a hierro y fuego en la divisa norteamericana: “in God we trust”, en Dios confiamos. En efecto, nadie duda que dentro de poco, y tal como en el país del norte, asociaremos la ausencia de riqueza material con inferioridad humana y con la falta de Dios; visión que –me permito sostener desde mi incipiente teología– no es, como podría creerse, tan ajena al Evangelio de Jesús [ver Mateo 13:12 ; Mateo 25: 26-29 ; Lucas 6: 43-44 ; entre otros].

Para allá vamos. Y A (CASI) NADIE HOY IMPRESIONA QUE EL DINERO PAREZCA ERIGIRSE EN LA MEDIDA DE TODAS LAS COSAS: del placer, del cariño y del amor; del prestigio social, familiar e intelectual (“un tipo con plata es siempre inteligente, no hueís”); de la seguridad, la salud y la belleza; de la gloria, la honra y la decencia; y hasta del humano derecho de pisotear a los otros y permitirnos el lujo de ser crueles.

Un solo ejemplo. Un sujeto puede tener antecedentes delictuales y no pasarle nada, pero si aparece en la temida Dirección de Informes Comerciales, se transforma en un insolvente, en un leproso social que no puede endeudarse (¿qué pasa si quiere comprar casa?) y hasta puede perder el trabajo. Los ejemplos de la DINEROCRACIA imperante podrían multiplicarse hasta el desgarramiento. Pero no es la idea. Tal vez porque esta economía de mercado también genera, junto con la angustia de la pobreza eterna (¿cómo se siente una chica buenamoza que ve 900 productos de belleza en una multifarmacia?), oportunidades antes impensadas… o porque aún queda mucho para que toquemos fondo o salgamos a flote.

Quizá la especie humana haya estado siempre dominada –en un sentido amplio y con los obvios matices históricos– por las leyes de LA OFERTA Y LA DEMANDA. Pero hay un TERCER ELEMENTO que puede alumbrar nuestras sonrisas: LA MAGIA. Y aquí dejo hablar a nuestro gran escritor Roberto Bolaño (1953-2003), quien en boca de uno de sus personajes nos dice: “LA VIDA ES DEMANDA Y OFERTA U OFERTA Y DEMANDA, TODO SE LIMITA A ESO, PERO ASÍ NO SE PUEDE VIVIR. ES NECESARIA UNA TERCERA PATA PARA QUE LA MESA NO SE DESPLOME EN LOS BASURALES DE LA HISTORIA, que a su vez se está desplomando permanentemente en los basurales del vacío. Así que toma nota. Ésta es la ecuación: oferta más demanda más magia. ¿Y qué es magia? MAGIA ES ÉPICA Y TAMBIÉN ES SEXO, Y ES SUEÑO Y BRUMA DIONISÍACA Y TRUEQUE Y JUEGO…”


1 comentario:

Nacimiento_crece dijo...

las lucas son las que mandan...

pero eso siempre ha sido así...
desde que el mundo es mundo...
desde que se invento "la moneda de cambio"...

no se para que sociedad o para que ciudadano eso es nuevo...
o que los sintomas que describen son nuevos...


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buena pluma escritor Luis Marín...
Nota 5 al tema re-re-re- tocado...

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