Por Narcisa Lezano Barriga
Cuando ya se tiene más de medio siglo de vida pareciera que ya nada más nos va a sorprender de los acontecimientos causados por el hombre o por la naturaleza. Pero quién se lo iba a imaginar que las cenizas de uno de nuestros volcanes, como lo es el Cordón del Caulle, iban a dar vuelta la Tierra para luego venir a caer hasta Angol,Renaico, Nacimiento, etc.
Podríamos decir el poder o la genialidad de la naturaleza para demostrarnos su inmensa capacidad de acción ante tantas estupideces cometidas por el hombre. Quien, creyéndose a veces “un genio” del poder se olvida que es tan sólo un ser humano y el destino que le toca vivir es el mismo de los demás, aunque el de él pueda tener ciertas variantes por su quehacer público. Porque al final de sus días terrenales, lo que él creía que viviría una eternidad es tan sólo una utopía; nacida por su enfermiza ambición.
